Ocho líneas de servicio, un solo interlocutor.
Cada centro necesita una combinación distinta. Montamos la que haga falta.
El producto
Cocinamos cerca de quien come.
La producción se reparte entre las cocinas centrales y las del propio centro. Así ajustamos cantidades y mantenemos el producto fresco.
Cocinas propias, con autorización sanitaria.